Xperiencia 01- Angella Kamalinda

Angella Kamalinda, responsable local de proyecto y psicóloga en la escuela sociodeportiva de Naguru

Angella Kamalinda es responsable local de proyecto y psicóloga en la escuela sociodeportiva de Naguru en Uganda. Trabaja directamente con niños y familias, combinando la educación, el deporte y el apoyo psicosocial para fomentar el crecimiento personal y el bienestar de la comunidad. Con un profundo conocimiento de los retos a los que se enfrenta la comunidad de Naguru, Angella desempeña un papel fundamental en la creación de entornos de aprendizaje seguros y en el empoderamiento de los jóvenes a través del desarrollo integral. En esta entrevista, comparte sus experiencias, ideas y visión sobre los niños, su desarrollo personal y el proyecto de Fundación Xcalibur.

Orígenes y razones

 ¿Qué te llevó a convertirte en psicóloga y responsable de seguimiento de un proyecto, y cómo empezaste a trabajar en la escuela sociodeportiva de Naguru? 

Me convertí en terapeuta porque pronto me di cuenta de que tenía un don para guiar a las personas en momentos difíciles. Vivimos en un mundo lleno de desafíos que pueden resultar abrumadores y confusos. Soy humana y he librado mis propias batallas, no con facilidad, sino con esperanza. Cuando pienso en los momentos más oscuros de mi vida y de quienes me rodean, sé lo poderoso que es tener a alguien que te apoye y te anime a ser la mejor y más auténtica versión de ti mismo.

Un niño que se siente seguro, valorado y apoyado emocionalmente tiene muchas más posibilidades de triunfar académica y socialmente.

Me apasiona el autodescubrimiento y la capacidad que podemos tener de abordar la salud desde una visión completa: mente, cuerpo y alma. Para mí, una terapia exitosa significa ayudar a otros a encontrar la fuerza y el coraje que no sabían que tenían, y ser testigo de la transformación personal que se produce al compartir su historia en un espacio seguro y sin prejuicios. Esto es exactamente lo que estamos haciendo con los niños de Naguru a través del proyecto de Fundación Xcalibur: formando niños resilientes, seguros de sí mismos y con esperanza. Al hacerlo, los vemos crecer, sanar y prosperar en un mundo que honra tanto sus mentes como sus valores.

Desde que me uní al proyecto hace un año, he sido testigo de cómo los niños han ganado confianza, resiliencia y alegría. El proyecto ha creado un espacio seguro para el desarrollo emocional y social en el campo de fútbol, demostrando que el deporte trasciende el juego. El terreno de juego se ha convertido en un lugar para aprender el trabajo en equipo, el respeto, tener una mejor autoestima y complementar la motivación con la disciplina.

Distribución de meriendas en las actividades de la escuela sociodeportiva Naguru, antes de las sesiones de entrenamiento, julio de 2025.
Distribución de meriendas en las actividades de la escuela sociodeportiva Naguru, antes de las sesiones de entrenamiento, julio de 2025.

Educación y bienestar

Según tu experiencia, ¿por qué la educación no solo tiene que ver con leer y escribir, sino también con el bienestar emocional y el crecimiento de la comunidad?

Según mi experiencia, la educación también debe fomentar el bienestar emocional del niño. Un niño que se siente seguro, valorado y apoyado emocionalmente tiene muchas más posibilidades de triunfar académica y socialmente. Por eso, la Fundación Xcalibur integra habilidades para la vida, asistencia en salud mental y participación comunitaria junto con el aprendizaje académico, para garantizar que la educación conduzca a un cambio positivo y duradero.

Cambios visibles en el proyecto

A través de tu trabajo en la escuela sociodeportiva de Naguru, ¿has notado cambios tangibles en la vida de los niños y jóvenes cuando tienen acceso a la educación y a un entorno seguro? ¿Podrías compartir un ejemplo concreto?

Sí, he visto una clara transformación, especialmente durante nuestras sesiones de gestión de la higiene menstrual (GHM). Uno de los mayores retos a los que se enfrentan las niñas de Naguru es el absentismo escolar durante sus periodos menstruales. Gracias a las sesiones de GHM, las niñas se sienten más seguras, ganan autoestima y tienen acceso a los recursos y el apoyo que necesitan para seguir asistiendo a la escuela y prosperar.

Distribución de paquetes de higiene menstrual a las familias y participantes del proyecto, julio de 2025.
Distribución de paquetes de higiene menstrual a las familias y participantes del proyecto, julio de 2025.

El deporte como herramienta para la inclusión

En el campo de juego, los niños aprenden a trabajar juntos independientemente de su origen, género o habilidades iniciales, lo que les enseña de forma natural el respeto y la inclusión. También aprenden a seguir las reglas, a afrontar tanto la victoria como la derrota con dignidad y a apoyarse mutuamente ante los retos. Estas lecciones van más allá del fútbol y moldean la forma en que los jóvenes interactúan con sus compañeros, sus familias y sus comunidades.

Retos y lecciones aprendidas

¿Cuáles son los mayores retos a los que se enfrentan los niños y las familias para continuar con su educación, y qué has aprendido personalmente al apoyarlos?

El mayor reto al que se enfrentan los niños de Naguru es la pobreza. Muchas familias tienen dificultades para cubrir sus necesidades básicas, por lo que a menudo se sacrifica la educación en aras de la supervivencia. Otras barreras son la inestabilidad del entorno familiar, la falta de materiales didácticos, los problemas de salud mental, como la depresión, y el estigma, especialmente para las niñas durante la menstruación. Personalmente, apoyar a estas familias me ha enseñado que el acceso a materiales por sí solo no es suficiente. Los niños necesitan un apoyo emocional constante, espacios seguros y un sentido de pertenencia para permanecer en la escuela. He aprendido la importancia de escuchar, estar presente y generar confianza, porque el cambio real comienza cuando las familias se sienten vistas, escuchadas y apoyadas.

He visto una clara transformación, especialmente durante nuestras sesiones de gestión de higiene menstrual (GHM). Uno de los mayores retos a los que se enfrentan las niñas de Naguru en el absentismo escolar durante sus periodos menstruales.

Mirando hacia el futuro

Si tuvieras que definir en una sola frase lo que significa “alfabetización” en tu trabajo diario, ¿qué dirías? ¿Y cuál es tu sueño para los niños de Naguru en los próximos 10 años?

Para mí, la alfabetización significa dotar a los niños no solo de la capacidad de leer y escribir, sino también de comprender, expresarse y desenvolverse en la vida con confianza y respeto.

Mi sueño para los niños de Naguru en los próximos 10 años es verlos crecer y convertirse en personas educadas y empoderadas que lideren el cambio en sus familias y comunidades, rompiendo los ciclos de pobreza e inspirando a otros con su resiliencia y potencial.

Angella Kamalinda, responsable local de Naguru Social Sports School y psicóloga, con participantes de la escuela, agosto 2025
Angella Kamalinda, responsable local de la escuela sociodeportiva de Naguru y psicóloga, con los participantes de la escuela, agosto 2025.